
La edición impresa de @LaVanguardia publicó ayer la historia de la Barcelona Secreta sobre la silueta de la mascota olímpica que en 1992 los artesanos que rehabilitaban el Palau Güell dejaron entre el trencadís de una de las chimeneas del terrado.
Bajo el Palau del Lloctinent se conserva una zona que podría haber sido utilizada como celdas de la Inquisición. Esta es la historia de hoy de mi serie Barcelona Secreta en Lavanguardia.com. Podéis leerlo en el siguiente enlace:

‘The New Barcelona Post’ me publica hoy un artículo sobre la historia de la primera foto realizada en Barcelona en 1839, a raíz de la exposición ‘La ciutat davant la càmera’ que se puede admirar en el Arxiu Fotogràfic de Barcelona hasta el próximo 23 de octubre. Lo podéis leer en el siguiente enlace:

La sección Barcelona Secreta que este verano publica @LaVanguardia en su edición impresa se centró ayer en una estancia del Palau Güell que durante la guerra civil y en el franquismo se utilizó como calabozo. Y es que durante algunos años el palacio diseñado por Antoni Gaudí albergó una comisaría de policía. En las paredes sobreviven decenas de grafitis realizados por los presos. @Viena_Edicions.
Francesc Rius i Taulet, el alcalde de la Exposición Universal de 1888, dejó a su familia en una posición económica muy vulnerable al morir un año después del evento. Fue por ello, que el ayuntamiento promovió una suscripción popular para construir una casa en Sarrià para la viuda y sus tres hijos. Esta es la historia de hoy de mi serie Barcelona Secreta en Lavanguardia.com. Podéis leerlo en el siguiente enlace:
Durante décadas fue una comisaría, hasta que un matrimonio compró ese principal de la rambla del Poblenou para convertirlo en su hogar. Lo reformaron, pero conservaron la siniestra puerta de uno de los calabozos. Esta es la historia de hoy de mi serie Barcelona Secreta en Lavanguardia.com. Podéis leerlo en el siguiente enlace:


